Satanás piensa todo el tiempo en cómo robarte la paz. Vos, en cambio, a veces ni sabés que hay una batalla. Esa desproporción no te está favoreciendo.
Hay una frase del pastor que no se puede escuchar sin que algo se mueva adentro: 'Los ladrones viven pensando en cómo robar. El padre de mentira no para de pensar cómo robarnos la paz, cómo hacernos la vida imposible.' Y mientras tanto, ¿qué hacemos nosotros? Muchas veces, nada. No porque seamos malos, sino porque no somos conscientes de que hay una batalla real en curso. Una de las herramientas más efectivas del enemigo es quitarte el deseo de orar. Porque la oración destruye sus obras. Él lo sabe mejor que vos. Entonces no te ataca de frente, con algo obvio. Te distrae. Te desanima de a poco. Te llena de una especie de niebla gris que no es tristeza profunda, pero tampoco es alegría. Es una tibieza que va apagando el fuego sin que te des cuenta. Y en ese estado, la oración se vuelve un trámite. Algo que hacés porque hay que hacerlo, no porque creés que cambia algo.
El pastor describió algo que probablemente reconozcas: 'Hay gente que está sirviendo totalmente por inercia. Porque hay que hacer las cosas. Lo que antes disfrutábamos, ahora simplemente lo cumplimos.' Si eso te suena familiar, no es que seas un mal cristiano. Es que el desánimo entró sin que lo vieras entrar. Y la buena noticia es que se puede echar afuera, con la misma herramienta que él intenta desactivar: la oración.
"'Sed sobrios y velad. Vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.'"
1 Pedro 5:8 · NVIHoy, en lugar de esperar tener ganas de orar, orá sin ganas. Literalmente. Abrí la boca y decí: 'Señor, no tengo ganas, pero acá estoy.' Eso ya es fe. Eso ya interrumpe el plan del enemigo. No necesitás sentirte inspirado. Necesitás aparecer.
El desánimo no es una señal de que Dios se fue. Es una señal de que alguien quiere que lo creas. No le creas.
Todavía no guardaste ningún devocional.
Tocá el marcador en cualquier devocional para guardarlo acá.Todavía no tenés frases destacadas.
Seleccioná texto en un devocional para guardarlo acá.Iniciá sesión con Google para guardar frases destacadas.
Entrar con Google
Comentarios
Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Tu comentario será revisado antes de publicarse.