Cada vez que le exigís una señal a Dios, estás confesando que no le creés. Y eso no es un problema de Dios. Es tuyo.
Los fariseos y saduceos se acercaron a Jesús. Eso, en sí mismo, suena bien. El problema no fue que se acercaron, sino para qué: para ponerlo a prueba. Querían que les demostrara su autoridad con una señal del cielo. Y la ironía es brutal: habían visto milagros. Sabían de los milagros. No era un rumor. Era algo que todo el mundo comentaba. Pero en lugar de dejarse interpelar por lo que ya habían visto, pedían más pruebas. Así funciona la incredulidad: nunca tiene suficiente evidencia porque el problema no es la falta de evidencia. El problema es el corazón. Hoy puede que vos no te identifiques con un fariseo. Pero pensalo de otra manera: ¿cuántas veces le pediste a Dios una señal para dar un paso? ¿Cuántas veces dijiste 'si esto pasa, entonces voy a creer'? Eso no es fe. Eso es negociación. Y Dios no negocia su identidad para satisfacer tu incredulidad. Él no tiene nada que demostrar. Vos, en cambio, tenés algo que decidir.
"'Solo una generación malvada y adúltera reclamaría una señal milagrosa. Pero la única señal que les daré es la del profeta Jonás.' — Jesús"
Mateo 16:4 · NVIEl pastor lo dijo con una honestidad que corta: 'El Señor no me necesita como creyente. No me necesita. Él me ama y dio su vida entera por mí. No está esperando que le crea. Yo necesito creer.' Esa inversión lo cambia todo. No es que Dios esté ansioso esperando tu aprobación. Es que vos te estás perdiendo algo enorme mientras seguís esperando que él te convenza.
"'Sin fe es imposible agradar a Dios, porque cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.'"
Hebreos 11:6 · NVIHoy, antes de pedirle algo a Dios, pausá y preguntate: '¿Estoy creyendo o estoy negociando?' Si detectás que estás condicionando tu fe a una respuesta visible, nombralo en voz alta y elegí creer de todas formas. No porque tengas ganas. Sino porque decidís.
La fe no empieza cuando ves. Empieza cuando elegís creer antes de ver. Esa elección está disponible para vos hoy.
Todavía no guardaste ningún devocional.
Tocá el marcador en cualquier devocional para guardarlo acá.Todavía no tenés frases destacadas.
Seleccioná texto en un devocional para guardarlo acá.Iniciá sesión con Google para guardar frases destacadas.
Entrar con Google
Comentarios
Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Tu comentario será revisado antes de publicarse.