La iglesia no es el lugar donde venís a simular que todo está bien. Es exactamente el lugar donde podés decir que no está bien.
Hay una trampa enorme que cometemos cuando llegamos a juntarnos con otros creyentes. Nos arreglamos el discurso. Le damos un poquito de brillo a la realidad. «¿Cómo estás?» — «¡Bien, bien, gracias a Dios!» — Y adentro hay un quilombo tremendo.
No estamos acá para hacer eso. Barnizar las circunstancias no es fe. Es actuación.
El predicador lo dijo claramente: no podemos venir a sonreír del rostro para afuera teniendo una tristeza adentro. Eso no le sirve a nadie. No te sirve a vos, no le sirve al de al lado, y no le sirve al Señor tampoco.
La restauración que Dios quiere hacer en vos empieza cuando abrís el corazón. No cuando fingís que ya estás restaurado.
Hay matrimonios que no eran lo que se imaginaban. Familias que se fueron de las manos. Cosas que fracasaron. Y todo eso necesita un espacio donde pueda nombrarse. No para que te quedés pegado ahí, sino para que el Señor pueda entrar y trabajar.
Dios es un Dios de restauración. Pero la puerta la abrís vos.
"«Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido.»"
Salmo 34:18 · NVIAlguien en la prédica lo describió bien: la gente que se fue alguna vez de la iglesia y vuelve, no vuelve extrañando el brillo del escenario, ni la armonía de las canciones, ni siquiera el contenido de los mensajes. Vuelve porque siente un llamado en el corazón. Quiere ser abrazada por Dios y por el pueblo de Dios. Eso es lo que la iglesia tiene que ser: el lugar donde ese abrazo es real, no decorativo.
"«Busquen su restauración.»"
2 Corintios 13:11 · NVIEsta semana, cuando alguien te pregunte cómo estás, probá decir algo verdadero. No una queja interminable, pero sí algo real. Y si sos vos el que pregunta, quedate un momento más de lo habitual a escuchar la respuesta. Nosotros necesitamos practicar la honestidad antes de poder practicar la comunión.
Abrí el corazón. El Señor trabaja en lo que es real, no en lo que está barnizado.
Todavía no guardaste ningún devocional.
Tocá el marcador en cualquier devocional para guardarlo acá.Todavía no tenés frases destacadas.
Seleccioná texto en un devocional para guardarlo acá.Iniciá sesión con Google para guardar frases destacadas.
Entrar con Google
Comentarios
Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Tu comentario será revisado antes de publicarse.