Día 4
Día 4 de 7 30 de julio

Dos mujeres, una pelea, y el apóstol que tuvo que meterse

Pasar a la historia de la fe porque no te pudiste poner de acuerdo con alguien en la iglesia es un nivel de fracaso que nadie debería aspirar.

Miren, hay cosas que uno lee en la Biblia y dice: «bueno, por algo quedó escrito ahí». Y la historia de Evodia y Síntique es una de esas.

Estaban las dos sirviendo al Señor en la iglesia de Filipos. Mujeres comprometidas, útiles, trascendentes, dice Pablo. Y en algún momento, por alguna razón que el texto no nos cuenta, se rechiflan y empiezan a pelearse. Tan fuerte que el apóstol tiene que escribirles con nombre y apellido. A las dos. «Les ruego a Evodia y a Síntique que sean de un mismo sentir en el Señor».

Saben qué, eso es incómodo. Porque yo me imagino a alguien en Filipos leyendo esa carta en voz alta en la reunión, y de repente dice «Evodia»... y Evodia que estaba ahí sentada levanta la vista... «y Síntique»... y las dos se miran.

Qué privilegio ser nombrado en la Biblia, sí. Pero qué desgracia ser nombrado por una macana.

Y el asunto es que estas dos pasaron a la historia no por lo útiles que fueron, que lo fueron, sino por no ponerse de acuerdo. Dos mil años después la seguimos contando.

A ver, no te estoy tirando con esto. A mí también me ha pasado de encapricharme en una discusión que en el fondo no valía tanto. Nos pasa a todos. El egoísmo y el orgullo siempre generan rivalidad, y la rivalidad saca lo peor de las personas. Es una ecuación que no falla.

"«Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien, con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo.»"

Filipenses 2:3 · NVI

El predicador contó que el consejo de pastores, el día anterior a esa prédica, había estado hablando justamente de estas dos mujeres. No como algo histórico y lejano, sino como algo que pasa hoy, en cualquier iglesia, en cualquier equipo de servicio. Alguien que era clave en el ministerio, que servía de verdad, que en algún momento se peleó con alguien y el problema se hizo más grande que el servicio. Es tan cotidiano que hasta Pablo tuvo que ocuparse.

II Versículo

"«Ruego a Evodia y a Síntique que sean de un mismo sentir en el Señor.»"

Filipenses 4:2 · NVI
⁕ ⁕ ⁕
¿Qué hacés con esto?

Hoy pensá si hay alguien con quien tenés una tensión que se fue haciendo más grande de lo que tendría que ser. No te pido que resuelvas todo hoy. Pero sí que te hagas esta pregunta honesta: ¿estoy sosteniendo esto por algo que vale, o lo estoy sosteniendo por orgullo nomás? Nosotros somos muy buenos para disfrazarnos el orgullo de «principio». A veces hay que mirar bien para ver la diferencia.

Evodia y Síntique son famosas por lo que no hicieron. Vos todavía estás a tiempo de hacer lo contrario.

W. A.
3
0

Comentarios

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Tu comentario será revisado antes de publicarse.

L 27 M 28 M 29 J 30 V 31 S 1 D 2
3 min